Preparación
Paso 1: Precaliente su horno a 180°C (350°F). Mientras tanto, prepare una fuente para hornear de 9×13 pulgadas engrasándola ligeramente con aceite o mantequilla para evitar que el guiso se pegue.
Paso 2: En una sartén grande, caliente el aceite de oliva a fuego medio. Agregue la cebolla finamente picada y cocine durante aproximadamente 3 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que se torne translúcida y aromática.
Paso 3: Incorpore la carne molida a la sartén y cocínela hasta que esté completamente dorada, desmenuzándola con una cuchara de madera mientras se cocina. Este proceso toma alrededor de 8-10 minutos. Si observa exceso de grasa, retírela cuidadosamente.
Paso 4: Añada el condimento para tacos y la salsa de tomate a la carne. Mezcle bien y deje cocinar a fuego lento durante 5 minutos para que todos los sabores se integren armoniosamente.
Paso 5: Agregue los frijoles negros escurridos y el maíz descongelado a la mezcla. Revuelva bien para distribuir uniformemente todos los ingredientes y retire del fuego.
Paso 6: En la fuente para hornear preparada, coloque una tortilla en el fondo. Extienda una capa generosa de la mezcla de carne, frijoles y maíz sobre la tortilla. Espolvoree una porción de queso cheddar y mozzarella sobre la capa de carne.
Paso 7: Repita el proceso de capas: tortilla, mezcla de carne, queso, hasta completar todos los ingredientes. Asegúrese de terminar con una capa abundante de queso en la superficie para lograr un gratinado dorado.
Paso 8: Cubra la fuente con papel aluminio y hornee durante 20 minutos. Posteriormente, retire el papel aluminio y continúe horneando durante 10 minutos adicionales hasta que el queso esté burbujeante y ligeramente dorado en los bordes.
Paso 9: Retire del horno y deje reposar durante 5 minutos antes de servir. Esto permitirá que las capas se asienten y facilitará el corte en porciones perfectas.