Harina, agua, levadura, aceite. Solo ten en cuenta que nunca abandonarás esta receta:

1. Disuelve la levadura y el azúcar en agua tibia.
2. Vierte la harina en un bol, añade poco a poco el agua y la levadura, removiendo.
3. Agrega la sal y amasa hasta obtener una masa suave y homogénea.
4. Cubre con un paño y deja levar durante 2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
5. Forma bolas con la masa y extiéndelas hasta formar discos finos.
6. Fríe en aceite caliente hasta que estén dorados por ambos lados.
7. Escurre sobre papel absorbente y sirve calientes.