A un padre viudo le negaron la entrada a su propio hotel, con su hija dormida en sus brazos... pero cuando el personal se dio cuenta de quién era en realidad, ya era demasiado tarde.

PARTE 3
—¿Quién borró los archivos, Robert? —preguntó Ethan con voz gélida.

El gerente general no respondió. Su teléfono temblaba visiblemente en su mano. Patricia dejó de llorar al instante, respirando con dificultad, mientras Karla miraba hacia la salida del personal, calculando discretamente cuánto tiempo le tomaría salir y no mirar atrás.

Lupita permaneció completamente inmóvil. Lily se había vuelto a quedar profundamente dormida apoyada en el hombro de su padre, totalmente ajena al escándalo que llenaba la habitación como un humo denso.

—Robert —repitió Ethan, acercándose—. Te hice una pregunta.

El gerente tragó saliva con dificultad. «El registro de red automatizado indica que hace apenas cinco minutos se eliminaron varios archivos críticos de cumplimiento normativo y recursos humanos del servidor local. La operación se realizó a través de un portal de administración».