PARTE 1Bolsos y equipaje
—Tu maleta está afuera, Mariana. Ya no tienes nada que hacer en esta casa.
Mariana Beltrán se quedó parada frente al portón de una residencia en Las Lomas, con una mano temblando sobre el vientre y la otra apretando un sobre blanco.
Dentro estaban los papeles del divorcio.
Encima de la maleta, Rodrigo Santillán, su esposo durante 11 años, había dejado las llaves de la casa como si le estuviera devolviendo una vida que ya no valía nada.