Mi novia dejó esta pequeña varita de color ámbar en mi casa, y para ser honesto... no tenía ni idea de lo que era.

Encontré este extraño objeto y no tenía ni idea de qué era; la respuesta resultó ser sorprendentemente simple.
Tenía una superficie lisa y pulida, un color ligeramente dorado-marrón y era lo suficientemente pequeño como para caber cómodamente en una mano.

A primera vista, parecía demasiado cuidadosamente diseñado para ser aleatorio, y sin embargo, demasiado sorprendente como para que pudiera identificarlo de inmediato.

Naturalmente, mi mente comenzó a formular teorías.

Mi primera hipótesis fue que podría tratarse de un accesorio para el cabello.