¿Sabes cuál es mi postre favorito para el verano cuando no quiero encender el horno? ¡Este cheesecake de piña! Con una base de galleta crujiente y un relleno cremoso lleno de trocitos de piña, es un postre fresco y ligero que se prepara sin necesidad de hornear nada. La combinación de queso crema con piña y esa nata montada aporta una textura suave que se deshace en la boca. Te comparto la receta tal cual la preparo yo, con todos los detalles para que te quede perfecto.
Tiempo de preparación 25 minutos
Tiempo de refrigeración 4-8 horas
Tiempo total 4 horas 25 minutos a 8 horas 25 minutos
Porciones 10-12 porciones
Dificultad Media
Tipo de cocina Postre sin horno
¿Por Qué Vas a Amar Este Cheesecake?
Este cheesecake de piña sin horno combina una base de galleta crujiente con un relleno cremoso y fresco, lleno de trocitos de piña que aportan jugosidad y un toque ácido. Al no necesitar horno, es perfecto para los días calurosos, y la textura final es suave y ligera gracias a la nata montada incorporada al relleno.
Ingredientes
Base
2 tazas de galletas tipo María trituradas: forman la base crujiente del cheesecake.
½ taza de mantequilla derretida: ayuda a unir las galletas trituradas en una base compacta.
Relleno
2 tazas de queso crema a temperatura ambiente: el ingrediente principal, aporta la cremosidad característica.
1 taza de azúcar granulada: el punto justo de dulzor para el relleno.
1 cucharadita de extracto de vainilla: redondea el sabor con un aroma cálido.
2 tazas de piña triturada y bien escurrida: aporta jugosidad y ese sabor tropical fresco.
1 taza de crema para batir: le da ligereza y esa textura aireada al relleno final.
¼ de taza de azúcar glas: endulza la crema batida que se incorpora al relleno.
Equipo Necesario
Un procesador de alimentos o bolsa y rodillo (para triturar las galletas)
Un molde desmontable de 23 cm
Un colador (para escurrir bien la piña)
Una batidora eléctrica
Film plástico para cubrir
Instrucciones